«Es además urgentísimo que se renueve en todos, sacerdotes, religiosos y laicos, la conciencia de la absoluta necesidad de la pastoral familiar como parte integrante de la pastoral de la Iglesia, Madre y Maestra. Repito con convencimiento la llamada contenida en la Familiaris consortio: “...cada Iglesia local y, en concreto, cada comunidad parroquial debe tomar una conciencia más viva de la gracia y de la responsabilidad que recibe del Señor, en orden a la promoción de la pastoral familiar. Los planes de pastoral orgánica, a cualquier nivel, no deben prescindir nunca de tomar en consideración la pastoral de la familia” (n. 70).


24 de agosto de 2016

CERCANÍA DEL PAPA FRANCISCO Y DE TODA LA IGLESIA ANTE EL TERREMOTO QUE ASOLÓ EL CENTRO DE ITALIA

Texto completo de las palabras del Papa Francisco

Ante todo, buenos días!

Había preparado la catequesis de hoy, como todos los miércoles de este Año de la Misericordia, sobre el argumento de la cercanía de Jesús. Pero ante la noticia del terremoto que ha sacudido el centro de Italia, devastando enteras zonas y dejando muertos y heridos, no puedo dejar de expresar mi gran dolor y mi cercanía a todas las personas presentes en los lugares afectados por los seísmos, a todas las personas que han perdido a sus seres queridos y a aquellas que aún se sienten afectadas por el miedo y el terror. Escuchar al Alcalde de Amatrice decir: “la ciudad ya no existe” y saber que entre los muertos existen también algunos niños, me conmueve mucho de verdad. Y por esto quiero encomendar a todas estas personas  en los alrededores de Accumoli, Amatrice y en torno, en la diócesis de Rieti, de Ascoli Piceno y las otras en todo el Lacio y Umbría y en las Marcas, la oración y decirles que cuentan con la caricia y el abrazo de toda la Iglesia que en este momento desea abrazarlos con su amor materno, también con nuestro abrazo, aquí, en la Plaza.

Agradezco a todos los voluntarios y a los operadores de la Protección Civil que están socorriendo a estas poblaciones, les pido que se unan a mí en la oración, para que el Señor Jesús, que se ha siempre conmovido ante el dolor humano, consuele estos corazones afligidos y les done la paz por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María. Dejémonos conmover con Jesús.

Por lo tanto, postergo para la próxima semana la catequesis de este miércoles, y los invito a recitar conmigo por estos hermanos y hermanas nuestras una parte del Santo Rosario.


(RV).- En lugar del acostumbrado pasaje bíblico de introducción a la catequesis, en esta ocasión un prelado leyó en nuestro idioma la intención del Papa para esta Audiencia General:
 
Había preparado la catequesis de hoy, como para todos los miércoles de este Año de la Misericordia, sobre el tema de la cercanía de Jesús, pero ante la noticia del terremoto que ha golpeado el centro de Italia, devastando zonas enteras y dejando muertos y heridos, no puedo dejar de manifestar mi gran dolor y mi cercanía a todas las personas presentes en los lugares azotados por los temblores, a todas las personas que han perdido sus seres queridos y a aquellas que todavía están afectadas por el miedo y el terror. Escuchar decir al Alcalde de Amatrice: «el pueblo ya no existe», y saber que entre los muertos hay también niños, me conmueve verdaderamente mucho.

A todas estas personas en Accumoli, Amatrice, en la Diócesis de Rieti y de Ascoli, Piceno y todo el Lacio, en Umbría y en las Marchas, quiero asegurar la oración y decirles que confíen en la caricia y en el abrazo de toda la Iglesia, que en este momento desea abrazarlos con su amor materno.

Agradecemos a todos los voluntarios y personal de protección civil que están socorriendo a estas poblaciones, y os pido que nos unamos en oración, para que, por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, el Señor Jesús, que siempre se ha conmovido ante el dolor humano, consuele estos corazones afligidos y les done la paz.

Dejémonos conmover con Jesús.

Por tanto, posponemos para la próxima semana la catequesis de este miércoles. Y los invito ahora a rezar conmigo una parte del Santo Rosario: “Misterios dolorosos”.

Mientras hablando en español el Papa Francisco saludó con las siguientes palabras:
 
“Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica. Los invito a salir al encuentro de las necesidades del prójimo, para que cada uno de nosotros pueda experimentar en su vida la mirada misericordiosa de Dios, y ser curado en el cuerpo y en el espíritu, recuperando la dignidad de ser hijos de un mismo Padre. Muchas gracias”.

(María Fernanda Bernasconi - RV).

22 de agosto de 2016

EL PAPA EN EL ÁNGELUS: ¡LA PUERTA DE LA MISERICORDIA DE DIOS ESTÁ ABIERTA DE PAR EN PAR PARA TODOS !

Palabras del Papa Francisco antes de rezar el Ángelus
 
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

La hodierna página evangélica nos sugiere meditar sobre el tema de la salvación. El evangelista Lucas narra que Jesús está de viaje hacia Jerusalén y durante el recorrido se le acerca uno que le presenta esta pregunta: «Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?» (Lc 13,23). Jesús no da una respuesta directa, sino coloca el debate a otro nivel, con un lenguaje sugestivo, que al inicio tal vez los discípulos non entienden: «Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán» (v. 24). Con la imagen de la puerta, Él quiere hacer entender a sus espectadores que no es cuestión de número – cuantos se salvaran –, no importa saber cuántos, sino es importante que todos sepan cuál es el camino que conduce a la salvación: la puerta.

Este recorrido, este camino prevé que se atraviese una puerta. Pero, ¿Dónde está la puerta? ¿Cómo es la puerta? ¿Quién es la puerta? Jesús mismo es la puerta (Cfr. Jn 10,9): lo dice Él. “Yo soy la puerta”, en el Evangelio de Juan; Él nos conduce a la comunión con el Padre, donde encontramos amor, comprensión y protección. Pero, ¿Por qué esta puerta es estrecha, se puede preguntar? ¿Por qué dice que es estrecha? Es una puerta estrecha no porque sea opresiva, no; sino porque nos exige restringir y contener nuestro orgullo y nuestro temor, para abrirnos con el corazón humilde y confiado a Él, reconociéndonos pecadores, necesitados de su perdón. Por esto es estrecha: para contener nuestro orgullo, que nos hincha. ¡La puerta de la misericordia de Dios es estrecha pero siempre abierta de par en par para todos! Dios no tiene preferencias, sino recibe siempre a todos, sin distinción. Una puerta, es decir, estrecha para restringir nuestro orgullo y nuestra temor, abierta de par en par para que Dios nos reciba sin distinción. Y la salvación que Él nos dona es un flujo incesante de misericordia: un flujo incesante de misericordia, que derriba toda barrera y abre sorprendentes perspectivas de luz y de paz. La puerta estrecha pero siempre abierta: no olviden esto. Puerta estrecha, pero siempre abierta de par en par.

Jesús hoy nos dirige, una vez más, una urgente invitación a ir con Él, a atravesar la puerta de la vida plena, reconciliada y feliz. Él nos espera a cada uno de nosotros, cualquier pecado hayamos cometido, cualquier, para abrazarnos, para ofrecernos su perdón. Solo Él puede transformar nuestro corazón, solo Él puede dar sentido pleno a nuestra existencia, donándonos la alegría verdadera. Entrando por la puerta de Jesús, la puerta de la fe y del Evangelio, nosotros podremos salir de las actitudes mundanas, de los malos hábitos, de los egoísmos y de las cerrazones. Cuando hay contacto con el amor y la misericordia de Dios, hay auténtico cambio. Y nuestra vida es iluminada por la luz del Espíritu Santo: ¡una luz inextinguible!

Quisiera hacerles una propuesta. Pensemos ahora, en silencio, un momento, en las cosas que tengo dentro de mí y que me impiden travesar la puerta: mi orgullo, mi soberbia, mis pecados. Y luego, pensemos en la puerta, aquella abierta por la misericordia de Dios que de la otra parte nos espera para dar el perdón. Un momento, en silencio, pensemos en estas dos puertas.

El Señor nos ofrece tantas ocasiones para salvarnos y entrar a través de la puerta de la salvación. Esta puerta es una ocasión que no se debe desperdiciar: no debemos hacer discursos académicos sobre la salvación, como aquel que se había dirigido a Jesús, sino debemos aprovechar las ocasiones de la salvación. Porque a cierto momento «el dueño de casa se levantará y cerrará aquella puerta» (v. 25), como nos lo ha recordado el Evangelio. Pero si Dios es bueno y nos ama, ¿Por qué cierra la puerta, cerrará la puerta a cierto momento? Porque nuestra vida no es un videojuego o una telenovela; nuestra vida es seria y el objetivo a alcanzar es importante: la salvación eterna.

A la Virgen María, Puerta del Cielo, pidámosle que nos ayude a aprovechar las ocasiones que el Señor nos ofrece para atravesar la puerta de la de y entrar así en un largo camino: es el camino de la salvación capaz de acoger a todos aquellos que se dejan involucrar por el amor. Es el amor que salva, el amor que ya en la tierra es fuente de bienaventuranza de cuantos, en la benignidad, en la paciencia y en la justicia, se olvidan de sí mismos y se donan a los demás, especialmente a los más débiles.

(Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano)

19 de agosto de 2016

Es el momento de los laicos”, explica el prefecto del nuevo Dicasterio creado por el Papa

Mons. Kevin Farrell indica sus expectativas y programas para este nuevo capítulo de su vida en Roma.

En esta época en la cual el laicado católico está en el primer plano hay que promover el matrimonio cristiano. Y la vida tiene que se protegida en todos los niveles y edades. Lo afirma Mons. Kevin Farrell, obispo de Dallas, apenas nombrado por el papa Francisco prefecto del nuevo dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

Mons. Kevin Farell obispo de Dallas y nuevo prefecto del dicasterio Laicos, Familia y Vida (Foto de su blog)

En una entrevista exclusiva concedida hoy a ZENIT, el obispo irlandés indica: “He deseado siempre promover a los laicos y ayudarles para que tengan el debido lugar en la Iglesia”.

El obispo explica sus expectativas y su experiencia en Estados Unidos, y como considera oportuno promover el matrimonio, la familia y la vida. También habla de su experiencia sobre los frutos de los dos últimos sínodos sobre la familia que se realizaron en el Vaticano.

Excelencia, ¿Por qué fue necesario unir laicos y familia en un mismo dicasterio?
— Mons. Farrell: Creo que se quiera coordinar este dicasterio con el espíritu de la Iglesia sobre estos tres diversos aspectos, los cuales tienen que ver con el mismo tema: la vida cotidiana del pueblo de Dios, sean laicos, solteros o casados.

Es igualmente importante que en esta fase histórica nos concentremos fuertemente sobre el matrimonio y la familia. Y por ello creo que el Papa ha convocado dos sínodos sobre estos temas y ha subrayado ‘la alegría del amor’ en su exhortación apostólica Amoris Laetitia.

Este documento es necesario difundirlo no solamente entre los laicos, sino de manera específica en las familias, o sea el lugar en donde generalmente los laicos encuentran su dimensión ideal. Rezo a Dios para que logremos hacer esto y nos empeñaremos en ello.

¿Qué herencia dejan estos dos últimos sínodos?
— Mons. Farrell: Considero que este documento orientará la labor del nuevo dicasterio durante muchos años. Pienso que continuará con el trabajo realizado por los dos pontificios consejos (Laycos y familia ndr.), pero con una nueva visión y una renovada energía.

Mi objetivo será el de entender exactamente lo que cada una de estas diversas secciones hace y con la ayuda de los laicos de todo el mundo evaluar qué puede ser desarrollado mejor y con más eficacia en esta época, pensando a los medios de comunicación social.

De otro lado el papa Francisco sugirió que ha llegado el momento de los laicos…
— Mons. Farrell: Sí, es justamente así. Al mismo tiempo el Santo Padre ha observado que este aspecto aún no es suficientemente relevante en la Iglesia.

¿Cree que con la creación de este dicasterio quien desea una mayor presencia de los laicos estará satisfecho?
— Mons. Farrell: Sobre todo creo sea este el tiempo de los laicos. El papa Francisco quiere promover a los laicos en todos los niveles de la administración de la Iglesia. Todos los órganos consultivos, en el interior de la Iglesia o de la Curia necesitan tener a laicos en roles especializados. Si se leen los estatutos del nuevo dicasterio, por la primera vez se ve que los subsecretarios de cada departamento deberán ser laicos; y los laicos tienen que estar presentes incluso en los órganos consultivos o en los que se ocupan de promove organizaciones internacionales, movimientos, estudios, etc.

Esto nosotros ya lo habíamos hecho en nuestra diócesis de Dallas. Cuando llegué allí recogí todos los datos de los laicos que podían efectivamente realizar alguna labor. Mi deseo ha sido siempre el de promover al laicado para ayudarlo a obtene un espacio adecuado en la Iglesia.

¿Piensa por lo tanto empujar en este sentido?
— Mons. Farrell: Espero emplear mi tiempo para analizar y entender qué es necesario hacer exactamente. Y consultaré a los laicos para implementar todas las actividades que se puedan. Aquí en Estados Unidos las tareas están bien organizadas, pero aún no puedo hablar de la situación en Italia y en los otros países, pero sí que es mi deseo promove el matrimonio y la vida humana a todos los niveles y edades.

¿Se abre ahora un nuevo capítulo de su vida?
— Mons. Farrell: Como se podrá imaginar fue una gran sorpresa para mi el nombramiento, al punto que necesitaré algún tiempo para adaptarme a esta novedad… Estoy seguro que los fieles de Dallas, o al menos muchos de ellos, estarán tristes de perder a su obispo, como sucede en todas las diócesis.

No veo la hora de estar en Roma, amo esta ciudad, he vivido allí casi nueve años y allí está mi hermano Brian, secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. También esto será una novedad, porque como sacerdotes nunca nos sucedió tener que trabajar en la misma ciudad o país. Así están las cosas …

EL OBISPO DE DALLAS AGRADECE POR SU NOMBRAMIENTO AL DICASTERIO LAICOS, FAMILIA Y VIDA

Mons. Farell señala la importancia de promover el laicado y su apostolado, el cuidado pastoral de la familia y apoyo a la vida humana



El santo padre Francisco ha constituido ayer miércoles como parte de la reforma en curso de la Curia Romana, un nuevo Dicasterio con competencia sobre Laicos, Familia y Vida, que inicia oficialmente su labor el próximo 1° de septiembre, sustituyendo al Pontificio consejo para los laicos y al Pontificio consejo para la familia. Y ha nombrado como prefecto a Mons. Kevin Joseph Farrell, obispo de Dallas en Estados Unidos.

Apenas conocido el nombramiento, Mons. Farrell en su blog escribió el siguiente texto:
“Me siento sumamente honrado que nuestro Santo Padre Papa Francisco me haya elegido para dirigir este recién formado Dicasterio. Espero formar parte de la importante labor de la Iglesia universal en la promoción del laicado y su apostolado para el cuidado pastoral de la familia y apoyo a la vida humana de acuerdo a la reciente exhortación apostólica del Papa, Amoris Laetitia, la Alegría del Amor.

Aunque me siento muy agradecido por la confianza que el Santo Padre ha depositado en mí, la noticia me deja con sentimientos encontrados.

Dallas ha sido mi hogar durante 10 años y, desde el principio, rápidamente aprendí a amar a su hermosa gente y cultura. La profunda fe, bondad y generosidad de las personas de la Diócesis de Dallas superaron todas mis expectativas. Mis hermanos sacerdotes estuvieron entre los primeros en darme la bienvenida y les estoy sumamente agradecido por su colaboración, amistad, sabios consejos y oraciones. Un obispo no puede hacer nada importante en una diócesis sin el esfuerzo y cooperación de párrocos, sacerdotes, personal diocesano y personas. Creo que juntos hemos logrado alcanzar muchos objetivos, y hemos puesto en marcha otros, que continuarán edificando la Iglesia Católica en el Norte de Texas.

No puedo expresar suficientemente mi gratitud por todo lo que sacerdotes, personal y personas han hecho, y continúan haciendo, por mí y por la Diócesis de Dallas. Sé que mientras conversamos, nuestro Santo Padre se encuentra buscando al hombre adecuado que servirá como nuevo pastor principal. Estoy seguro que, a mi partida, el Obispo Greg Kelly se encargará de las necesidades de la diócesis durante el período de transición. Les pido que oren por él. Asimismo les pido que oren por mí mientras inicio este próximo e inesperado capítulo de mi sacerdocio. Que Dios continúe bendiciendo a la Diócesis de Dallas”.

Fuente: Zenit

PAPA FRANCISCO A MONS. PAGLIA: "INCLINARSE ANTE LAS HERIDAS DEL HOMBREPARA CURARLAS,


El Santo Padre escribe a Mons. Paglia, nuevo presidente de la Pontificia Academia para la Vida y gran canciller del Instituto de estudios sobre matrimonio y familia

 El Papa Francisco ha dirigido una carta a mons. Vincenzo Paglia, nuevo presidente de la Pontificia Academia para la Vida y gran canciller del Pontificio Instituto ”Juan Pablo II” para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, invitando a las instituciones que le son confiadas para que trabajen “siempre más claramente en el horizonte de la misericordia”.

El Santo Padre en el manuscrito dirigido al obispo que era presidente del disuelto Pontificio Consejo para la Familia y a quien confía esta nueva tarea, le recuerda que desde el Concilio Vaticano II hasta hoy el Magisterio de la Iglesia profundizó y amplió su conocimiento sobre matrimonio y familia, incluso con el reciente sínodo sobre la familia y con la exhortación apostólica Amoris laetitia.

“Es mi intención que los institutos puestos bajo tu guía se empeñen de manera renovada para profundizar y difundir el Magisterio, confrontándose con los desafíos de la cultura contemporánea”. Y le exhorta a que “en el estudio teológico no falte nunca la perspectiva pastoral y la atención a las heridas de la humanidad”. De manera que los estudios del Instituto Juan Pablo II, favorezcan la reflexión “para ayudar a las familias a vivir su vocación y misión en la Iglesia y el mundo de hoy”.

En particular sobre los diversos aspectos que conciernen el cuidado de la dignidad de la persona humana en las diferentes fases de la existencia: “el respeto recíproco entre géneros y generaciones, la defensa de la dignidad de todo ser humano, la promoción de una calidad de vida humana que integre el valor material y espiritual, en la perspectiva de una auténtica ‘ecología humana’, que ayude a volver a encontrar el equilibrio original de la Creación entre la persona humana y el universo entero”.

Por ello Francisco invita a ”favorecer el diálogo cordial y activo con otros Institutos científicos y Centros académicos, también en el ámbito ecuménico o interreligioso, ya sea de inspiración cristiana así como de otras tradiciones culturales y religiosas”. Porque “inclinarse ante las heridas del hombre para comprenderlas, curarlas y sanarlas, es la tarea de una Iglesia confiada en la luz y en la fuerza de Cristo resucitado”.

Sin olvidar de afrontar las situaciones de conflicto “como un ‘hospital de campaña’, que vive, anuncia y realiza su misión de salvación y de curación precisamente ahí donde la vida de los individuos está más amenazada por las nuevas culturas de la competencia y del descarte”.

IDEOLOGÍA DE GÉNERO

Es diferente a la lucha por la igualdad de género que defiende los derechos de la mujer, iguales a los del varón

VER

Por las redes sociales me hicieron llegar lo que podrían ser contenidos de los libros de texto sobre educación sexual, que serían difundidos por la Secretaría de Educación Pública en todas las escuelas del país, obligatorios también en las privadas. Lo consulté a esta Secretaría y, afortunadamente, contestaron que esto es falso. Pedí que me enviaran lo que dicen los textos de Primaria al respecto y, en efecto, nada de esto aparece en los libros que usarán los niños en las escuelas.

Nos causó alarma porque, según lo divulgado en redes sociales, en la sesión escolar sobre identidad de género y transexualidad, a una mamá embarazada le preguntan: ¿Es niño o niña? Y responde: No lo sé; aún no habla. Y más adelante explica: La única persona que puede responder es él o la bebé, cuando tenga conciencia de su género y lo comunique al resto de la sociedad. Más adelante, propone un juego, en que niñas y niños se han de disfrazar de lo que quieran, de hombre o de mujer, y luego han de expresar cómo se sienten con lo que escogieron disfrazarse.

Esto corresponde a la corriente ideológica que ya no habla de géneros femenino y masculino en los humanos, sino de una gran multiplicidad de posibilidades genéricas. Es decir, ya no eres hombre o mujer desde tu concepción, sino que eres lo que quieras ser, ignorando incluso tu biología.

Esta propuesta es diferente a la lucha por la igualdad de género que defiende los derechos de la mujer, iguales a los del varón, lo cual no es una ideología de transexualidad. En efecto, la mujer, por su género femenino, no debe ser tratada como si valiera menos; tiene la misma dignidad que el varón y hay que luchar por que, tanto en la familia, como en la sociedad y en la Iglesia, se le reconozcan sus derechos.

PENSAR

En su reciente estancia en Polonia, con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Francisco dijo a los obispos: «En Europa, América, América Latina, África, en algunos países de Asia, hay verdaderas colonizaciones ideológicas. Y una de estas – lo digo claramente con nombre y apellido – es el ‘gender’ (género). Hoy a los niños en la escuela se enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo. ¿Por qué enseñan esto? Porque los libros son los de las personas y de las instituciones que dan el dinero. Son las colonizaciones ideológicas, sostenidas también por países muy influyentes. Y esto es terrible. Hablando con el Papa Benedicto, que está bien y tiene un pensamiento claro, me decía: ‘Santidad, esta es la época del pecado contra Dios creador’. Es inteligente. Dios ha creado al hombre y a la mujer; Dios ha creado al mundo así, y nosotros estamos haciendo lo contrario. Dios nos dio un estado ‘inculto’ para que nosotros lo transformáramos en cultura; y después, con esta cultura, hacemos cosas que nos devuelven al estado ‘inculto’. Lo que ha dicho el Papa Benedicto tenemos que pensarlo: ‘Es la época del pecado contra Dios creador’».

En el documento de Aparecida, los obispos latinoamericanos dijimos al respecto: “Entre los presupuestos que debilitan y menoscaban la vida familiar encontramos la ideología de género, según la cual cada uno puede escoger su orientación sexual, sin tomar en cuenta las diferencias dadas por la naturaleza humana. Esto ha provocado modificaciones legales que hieren gravemente la dignidad del matrimonio, el respeto al derecho a la vida y la identidad de la familia“ (DA 40). “Por ello los cristianos necesitamos recomenzar desde Cristo, desde la contemplación de quien nos ha revelado en su misterio la plenitud del cumplimiento de la vocación humana y de su sentido. En Cristo Palabra, Sabiduría de Dios, la cultura puede volver a encontrar su centro y su profundidad, desde donde se puede mirar la realidad en el conjunto de todos sus factores, discerniéndolos a la luz del Evangelio y dando a cado uno su sitio y su dimensión adecuada” (DA 41).

ACTUAR

Padres de familia, estén atentos a los contenidos educativos que reciben sus hijos en las escuelas y en el medio ambiente, porque con la mejor intención de evitar la discriminación hacia quienes tienen una orientación sexual distinta, se pretende borrar las diferencias biológicas, antropológicas y culturales propias de cada sexo.

Felipe Arizmendi Esquivel 

EL PAPA FRANCISCO EN LA CATEQUESIS: "SEGUIR A JESÚS ES ESTAR ALSERVICIO DE LA VIDA Y DE LA COMUNIÓN”,

 Texto completo de la catequesis del papa Francisco en la audiencia del miércoles 17 de agosto de 2016

“Queridos hermanos y hermanas, ‘buon giorno‘.

Hoy queremos reflexionar sobre el milagro de la multiplicación de los panes. Al inicio de la narración que hace Mateo (cfr 14,13-21), Jesús ha apenas recibido la noticia de la muerte de Juan el Bautista, y en una barca atraviesa el lago buscando ‘un lugar desierto apartado’.

La gente entretanto entiende y se anticipa yendo a pie, así que ‘al bajar de la barca, Él ve a una gran multitud, siente compasión por ellos y cura a sus enfermos’. Así era Jesús, siempre con compasión, siempre pensando en los demás.

Impresiona la determinación de la gente que teme quedarse sola, como abandonada. Muerto Juan el Bautista, profeta carismático, se ponen bajo la protección de Jesús, de quien el mismo Juan había dicho: ‘Quien viene después de mi es más fuerte que yo”.

Así la multitud lo sigue por todas partes, para escucharlo y para llevarle a los enfermos. Y viendo esto, Jesús se conmueve. Jesús no es frío, no tiene un corazón frío, es capaz de conmoverse. De un lado Él se siente atado a esta muchedumbre y no quiere que se vaya, de otra parte tiene necesidad de momentos de soledad y de oración con el Padre. Muchas veces pasa la noche rezando con su Padre.

También ese día, por lo tanto, el Maestro se dedicó a la gente. Su compasión no es un sentimiento vago; demuestra en cambio toda la fuerza de su voluntad para estar cerca de nosotros y salvarnos. Nos ama mucho y quiere estar cerca de nosotros.

Al atardecer, Jesús se preocupa de dar de comer a todas aquellas personas, cansadas y hambrientas y se preocupa de quienes lo siguen. Quiere involucrar en esto a sus discípulos. De hecho les dice: ‘denles de comer ustedes mismos’.

Asi les demostró que los pocos panes y peces que tenían, con la fuerza de la fe y de la oración podían ser compartidos con toda la gente. Un milagro de la fe, de la oración, suscitado por la compasión y el amor. Así Jesús ‘partió los panes y los dio a sus discípulos y a la multitud’.

El Señor va al encuentro de las necesidades de los hombres, pero quiere volvernos a cada uno de nosotros participantes concretos de su compasión.

Ahora detengámonos sobre el gesto de la bendición de Jesús: Él ‘tomó los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, recitó la bendición, partió el pan y se los dio’.

Como podemos ver, son las mismas acciones que Jesús hizo en la Última Cena, siendo las mismas que cada sacerdote cumple cuando celebra la santa Eucaristía.

La comunidad cristiana nace y renace continuamente de esta comunión eucarística. Vivir la comunión con Cristo es por lo tanto muy diverso que estar pasivos y ser extraños a la vida cotidiana. Por el contrario siempre nos inserta más en la relación con los hombres y mujeres de nuestro tiempo, para ofrecerles a ellos un gesto concreto de la misericordia y de la cercanía de Cristo.

Mientras nos nutre de Cristo, la eucaristía que celebramos nos transforma poco a poco también a nosotros en el cuerpo de Cristo y alimento espiritual para los hermanos. Jesús quiere llegar a todos, para llevarles el amor de Dios. Por esto transforma a cada creyente en un servidor de la misericordia.

Jesús ha visto a la multitud, ha sentido compasión por ella y ha multiplicado los panes. Así hace también con la eucaristía. Y nosotros los creyentes que recibimos este pan eucarístico somos empujados por Jesús para llevar este servicio a los demás, con su misma compasión. Este es el recorrido.

La narración de la multiplicación de los panes y de los peces se concluye con la constatación de que todos han sido saciados y con la recolección de los trozos que han sobrado.

Cuando Jesús con su compasión y su amor nos da una gracia, nos perdona los pecados, nos abraza, nos ama, no hace las cosas a medias, sino completamente. Como sucedió aquí, todos se han saciado. Jesús llena nuestro corazón y nuestra vida con su amor, con su perdón y compasión. Jesús por lo tanto ha permitido a sus discípulos obedecer sus ordenes.

De esta manera ellos conocen el camino que es necesario recorrer: dar de come al pueblo y tenerlo unido; estar por lo tanto al servicio de la vida y de la comunión.

Invoquemos por lo tanto al Señor, para que vuelva su Iglesia cada vez más capaz de realizar este santo servicio y para que cada uno de nosotros pueda ser instrumento de comunión en la propia familia, en el trabajo, en la parroquia y en los grupos a los que pertenece; vale a decir, un signo visible de la misericordia de Dios que no quiere dejar a nadie en la soledad y en la necesidad, para que se difunda la comunión y la paz entre los hombres y la comunión entre los hombres y Dios, porque esta comunión es la vida para todos”.