«Es además urgentísimo que se renueve en todos, sacerdotes, religiosos y laicos, la conciencia de la absoluta necesidad de la pastoral familiar como parte integrante de la pastoral de la Iglesia, Madre y Maestra. Repito con convencimiento la llamada contenida en la Familiaris consortio: “...cada Iglesia local y, en concreto, cada comunidad parroquial debe tomar una conciencia más viva de la gracia y de la responsabilidad que recibe del Señor, en orden a la promoción de la pastoral familiar. Los planes de pastoral orgánica, a cualquier nivel, no deben prescindir nunca de tomar en consideración la pastoral de la familia” (n. 70).


27 de julio de 2014

Papa Francisco a la hora del Ángelus: todo se pierde con la



El cristiano no puede tener escondida su fe porque se transparenta en cada palabra y en cada gesto, puesto que el cristiano verdadero cambia en profundidad su vida. Lo dijo el Papa Francisco antes de rezar el Ángelus del último domingo de julio al comentar las parábolas del Evangelio del día, la del tesoro escondido en el campo y la de la perla preciosa. Después pidió por el fin de los conflictos en curso en el mundo; en Oriente Medio, Irak y Ucrania y recordó que hace cien años comenzaba la Primera Guerra Mundial.

Queridos hermanos y hermanas: Mañana se cumple el centésimo aniversario del estallido de la Primera Guerra Mundial, que causó millones de víctimas e inmensas destrucciones. Este conflicto que el Papa Benedicto XV, calificó como inútil masacre, desembocó después de cuatro largos años, una paz que resultó más frágil. Mañana será una jornada de luto en recuerdo de este drama. Al tiempo que recordamos este trágico suceso, expreso el anhelo  de que no se repitan los errores del pasado sino que se recuerden los lecciones de la historia haciendo que prevalezcan  siempre las razones de la paz mediante un diálogo paciente y valiente. 
“En particular mi pensamiento va a tres áreas de crisis: aquella medio oriental, la de Irak y aquella de Ucrania. Les pido que continúen uniéndose a mi oración para que el Señor conceda a las poblaciones y a las Autoridades de aquellas zonas la sabiduría y la fuerza necesarias para llevar adelante con determinación el camino de la paz, afrontando toda diatriba con la tenacidad del diálogo y de la negociación y con la fuerza de la reconciliación. Que al centro de cada decisión nos se pongan los intereses particulares, sino el bien común y el respeto a toda persona. 

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