«Es además urgentísimo que se renueve en todos, sacerdotes, religiosos y laicos, la conciencia de la absoluta necesidad de la pastoral familiar como parte integrante de la pastoral de la Iglesia, Madre y Maestra. Repito con convencimiento la llamada contenida en la Familiaris consortio: “...cada Iglesia local y, en concreto, cada comunidad parroquial debe tomar una conciencia más viva de la gracia y de la responsabilidad que recibe del Señor, en orden a la promoción de la pastoral familiar. Los planes de pastoral orgánica, a cualquier nivel, no deben prescindir nunca de tomar en consideración la pastoral de la familia” (n. 70).


24 de junio de 2015

INSTRUMENTUM LABORIS DEL SÍNODO: VOCACIÓN Y MISIÓN DE LA FAMILIA EN LA IGLESIA Y EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO


(RV).- Los desafíos, la vocación y la misión de la familia: son éstas las líneas guía del Intrumentum Laboris del décimo cuarto Sínodo General ordinario sobre la familia que tendrá lugar el próximo octubre en el Vaticano. El documento de trabajo, publicado este martes, presenta enteramente la Relatio Synodi – el texto conclusivo del precedente Sínodo sobre la familia, desarrollado en el 2014 – integrado con la síntesis de las respuestas al cuestionario propuesto, en el curso del año, por la Secretaría sinodal a todas la Iglesias del mundo.
La Relatio Synodi
No se recomienza de cero, y esto es claro: el Intrumentum Laboris, en efecto, presenta integralmente todos los párrafos de la Relatio Synodi del 2014, ampliados gracias a las contribuciones de las Conferencias Episcopales, de las familias, de las universidades y las instituciones académicas. El documento se subdivide en tres partes: la escucha de los desafíos sobre la familia, el discernimiento de la vocación familiar y la misión de la familia hoy.
No a la anulación de la diferencia sexual
Con respecto al primer punto, se sacan a la luz las contradicciones culturales de nuestra época en la cual se dice que la identidad personal y la intimidad afectiva deben afirmarse en una dimensión radicalmente desvinculada de la diversidad biológica entre varón y mujer o en la cual se quiere reconocer la titularidad matrimonial a parejas instituidas independientemente de la diversidad sexual. De aquí, el llamado a una mejor profundización humana y cultural, no sólo biológica, de la diferencia entre los sexos porque su anulación "es el problema, no la solución".
Familia, pilar fundamental de la sociedad
El Intrumentum Laboris señala  las contradicciones sociales que llevan a la disolución de la familia: guerra, migraciones, pobreza, usura, cultura del descarte, coyuntura económica desfavorable y ambigua, mientras las instituciones son incapaces de sostener a los núcleos familiares. Las familias, en cambio, pilares fundamentales e irrenunciables del vivir social, necesitan de políticas adecuadas que tengan en cuenta su acción compensativa en relación al bienestar.
Dignidad para los ancianos y personas diversamente hábiles. Pastoral específica para familias migrantes
Por esto, el Instrumentum Laboris resalta la importancia de la familia como instrumento de inclusión, sobre todo de categorías frágiles como los viudos, los ancianos, los discapacitados que deben ser acompañados para hacer frente a las formas despiadadas de estigma y prejuicio. Se espera una pastoral específica para las familias en migración porque, sobre todo, donde no hay auténtica acogida y respeto de los derechos de todos, se pueden alimentar fenómenos de fundamentalismo. Y el drama crece cuando la migración es ilegal, sostenida por circuitos internacionales de la trata de seres humanos.
El Instrumentum Laboris se detiene además en el papel de las mujeres y recuerda que en los países en vías de desarrollo, a la explotación y a la violencia se agregan el aborto y esterilizaciones forzadas, entre otros fenómenos, pero espera también una mayor valorización de la mujer en la Iglesia.
El Sacramento del matrimonio es indisoluble
La segunda parte reafirma la indisolubilidad del matrimonio sacramental y, al mismo tiempo, recuerda que la Iglesia debe ‘acompañar’ los momentos de sufrimiento conyugal, con una óptica de misericordia, que no le quita nada a la verdad de la fe. Todos tienen necesidad de dar y de recibir misericordia, se lee luego en la tercera parte, y algunos piden que también la Iglesia demuestre una actitud análoga hacia los que han roto la unión. El Instrumentum recuerda también un punto clave de la Relatio Synodi, es decir, el de los casos de nulidad matrimonial. En lo que se refiere a la gratuidad de los procedimientos de reconocimiento de la misma nulidad, se registra un amplio consenso. Sobre la doble sentencia conforme, hay amplia convergencia sobre su superación, al tiempo que no recibe un consenso unánime la idea de un procedimiento administrativo, bajo la responsabilidad de un Obispo diocesano.
Repensar las formas se exclusión litúrgico-pastorales de los divorciados vueltos a casar
En lo que se refiere, en particular, a los divorciados vueltos a casar se desea una reflexión sobre la oportunidad de dejar caer  las formas de exclusión, que se practican en la actualidad, en ámbito litúrgico-pastoral, educativo y caritativo, porque estos fieles no están fuera de la Iglesia. Sin embargo, se señala que los caminos de integración pastoral deben estar precedidos por un discernimiento oportuno y se deben realizar según una ley de gradualidad, en el respeto de la maduración de las conciencias. Sobre el acceder a la Eucaristía para los divorciados vueltos a casar, el Instrumentum evidencia común acuerdo sobre la hipótesis de un camino penitencial, bajo la responsabilidad de un Obispo. Quedando firme la posición de la Iglesia, contraria al matrimonio entre personas con tendencias homosexuales, se reitera que toda persona, independientemente de su tendencia sexual debe ser respetada en su dignidad y acogida con respeto y delicadeza, en la Iglesia y en la sociedad. Por lo que se desean proyectos pastorales específicos para personas homosexuales y sus familias.
La educación de los hijos se base sobre diferencia sexual
Invitando a valorizar la importancia de la adopción y de la custodia, el documento afirma que la educación de un hijo se debe basar en la diferencia sexual, así como la procreación, porque también ésta se fundamenta en el amor conyugal entre hombre y mujer. El documento culmina recordando el Jubileo extraordinario de la Misericordia, que dará comienzo el 8 de diciembre de 2015, a la luz del cual se coloca el próximo Sínodo. La Asamblea episcopal será del 4 al 25 de octubre, sobe el tema «La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo».


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